Todos los servicios que necesitas desde una visión integral
La
Terapia Familiar Sistémica
proporciona una visión amplia de la comunicación de la Familia con el entorno o entre sus distintos miembros. Este enfoque, permite modificar dinámicas de relación que, a menudo, se convierten en dificultades que generan malestar.
"Con una mirada sistémica y de equidad, trabajamos desde la perspectiva de género".
Soy Montse Peña, terapeuta familiar, acompaño a personas y familias desde un enfoque sistémico con perspectiva de género, revisando juntos los roles, patrones y dinámicas que generan malestar para construir relaciones más saludables.
En mi acompañamiento no hay juicios: revisamos juntos dinámicas, patrones y responsabilidades que generan malestar, construyendo vínculos más conscientes, respetuosos y equilibrados. Cada proceso es único y adaptado al ritmo y necesidades de la persona o familia que consulta.
Cómo iniciamos el proceso
El primer contacto se realiza mediante una entrevista telefónica, en la que podrás exponer la situación que te angustia y por la que deseas iniciar terapia. Durante esta llamada hago preguntas orientadas a comprender tus necesidades y valorar la idoneidad del servicio para tu caso. Una vez definida, se convoca a los miembros de la familia que participarán en el trabajo terapéutico. Con una mirada sistémica y de equidad, proponemos un tratamiento terapéutico desde la perspectiva de género que me ha proporcionado la experiencia de trabajar con familias, en diferentes situaciones y niveles de malestar.
Fases y duración
La fase inicial consta de 3 sesiones, en las que exploramos cuál es la situación que provoca malestar. A partir de esta exploración, se define una línea de trabajo específica para cada demanda.
En la mayoría de los casos, se requieren entre 10 y 15 sesiones para lograr mejoras evidentes o resolver la situación presentada. Sin embargo, cada proceso es único: algunas personas necesitarán menos sesiones y otras, en situaciones más complejas, podrían requerir un acompañamiento más prolongado.
La voluntad de cambio, la confianza en la terapia y la corresponsabilidad de todos los miembros son elementos clave para alcanzar los objetivos planteados.
Las sesiones se pueden programar semanal o quincenalmente, según la necesidad de la persona o familia, siempre con flexibilidad y adaptándose a su ritmo.
En la mayoría de los casos, son necesarias entre 10 y 15 sesiones para conseguir una mejora evidente o la resolución de la situación presentada, en muchas ocasiones se requerirá menos sesiones y en situaciones más complejas es posible que más.
Soy profesional acreditada por la FEATF y la SCTF.
"Cuando ya no somos capaces de cambiar una situación, nos encontramos con el reto de cambiarnos a nosotros mismos".
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Víctor Frankl


